El centro de datos que quiere dejar atrás la Tierra
17:45, 10.06.2026
SpaceX ha presentado recientemente su AI1, un sistema avanzado destinado a establecer un centro de datos informático en órbita y diseñado para realizar cálculos de inteligencia artificial en el espacio. A diferencia de los satélites convencionales, esta nave espacial está construida para funcionar como un sistema informático de alta eficiencia. SpaceX tiene la intención de producir y enviar esta infraestructura informática al espacio a gran escala.
Esta nave espacial cuenta con unas alas de 70 metros de envergadura, lo que la hace incluso más grande que un Boeing 747. Según SpaceX, este sistema sería capaz de generar 150 kW de capacidad informática máxima. Además, al ser modular, diferentes fabricantes de chips pueden integrar sus placas de procesadores en ella.
Resolviendo el mayor desafío
Una de las cuestiones más debatidas en torno a la computación orbital es la gestión del calor. SpaceX cree tener la respuesta.
AI1 utiliza radiadores de refrigeración líquida que cubren hasta 110 metros cuadrados, respaldados por sistemas de bombeo redundantes y protección contra micrometeoritos. Según la empresa, la nave espacial operará a una altitud de unos 600 kilómetros, manteniendo condiciones térmicas estables.
Los críticos argumentan que refrigerar potentes sistemas de IA en órbita sigue siendo extremadamente difícil. Musk, sin embargo, ha desestimado repetidamente estas preocupaciones, afirmando que SpaceX no considera la disipación del calor en el espacio como un obstáculo importante.
Una jugada estratégica antes de una salida a bolsa histórica
El momento del anuncio parece estar lejos de ser casual. SpaceX presentó AI1 apenas unos días antes de su tan esperada salida a bolsa. Los informes sugieren que la empresa podría aspirar a una valoración cercana a los 1,75 billones de dólares.
Según se ha informado, SpaceX también ha presentado planes para desplegar hasta un millón de centros de datos orbitales y ha cerrado importantes acuerdos informáticos, incluido un contrato con Google por valor de cientos de millones de dólares al mes. No todo el mundo está convencido. El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, ha criticado públicamente el concepto, calificando los centros de datos orbitales de poco prácticos.
Nuestra opinión
En caso de que SpaceX tenga éxito, la infraestructura de IA podría depender menos del espacio físico, las redes energéticas y las limitaciones territoriales. De hecho, esta iniciativa podría redefinir la forma en que las empresas abordan las capacidades computacionales y la expansión mundial de la infraestructura de IA. No obstante, aún hay una serie de cuestiones técnicas y económicas que deben abordarse.
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