El cambio a procesadores de 2 nm elevará los precios de los nuevos teléfonos insignia
15:12, 18.09.2026
El mercado de los dispositivos móviles se prepara para otra oleada de subidas de precios, ya que la producción de chips de última generación se está encareciendo considerablemente. La transición a la tecnología de 2 nanómetros, unida al aumento de los precios de los componentes de memoria, está obligando a los gigantes tecnológicos a revisar los costes de desarrollo. Como consecuencia, los compradores finales de los próximos smartphones de gama alta corren el riesgo de encontrarse con nuevos precios más elevados en las tiendas.
Inversiones multimillonarias en eficiencia energética
El cambio de TSMC al nodo de proceso de 2 nm ha desencadenado otro repunte en los costes de producción de los procesadores para móviles, lo que agrava las subidas generales de precios de la RAM y la memoria flash. Según TaiSounds, que cita fuentes de la cadena de suministro, el coste del nuevo chipset Dimensity 9600 Pro de MediaTek podría alcanzar la cifra récord de 220 dólares por unidad. A modo de comparación, la generación anterior (Dimensity 9500) costaba a los fabricantes entre 180 y 200 dólares. Aunque los precios de los contratos dependen de los volúmenes de compra y siguen siendo secretos comerciales, esta es la primera vez que MediaTek supera el umbral de los 200 dólares.
Al mismo tiempo, las primeras pruebas de rendimiento indican que el cambio de proceso tiene como objetivo principal una reducción significativa del consumo energético y una mayor duración de la batería, más que un salto cuantitativo en el rendimiento bruto.
Los competidores establecen sus propios récords de precios
La situación con las soluciones alternativas del mercado parece aún más complicada para los fabricantes de dispositivos. Se espera que el Qualcomm Snapdragon 8 Elite Gen 6 Pro cueste entre 240 y 260 dólares por chip, mientras que se estima que el Apple A20 Pro costará alrededor de 260 dólares.
El hecho de que todos los principales SoC insignia superen simultáneamente la barrera de los 200 dólares encarece considerablemente el coste total de los materiales de los dispositivos. Dado que los fabricantes no están dispuestos a absorber estos costes reduciendo sus márgenes de beneficio, el gasto adicional se repercutirá directamente a los consumidores finales. Esta tendencia ya es evidente en los precios de la última gama de iPhone 18 Pro y Pro Max.